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Melinda Szabados-Bányai

JÁSZFÉNYSZARU, HUNGRÍA.- Ser madre es en sí un estado de contradicciones continuas. Anhelas momentos de silencio pero luego te falta el ruido. Deseas tomarte un café tranquilamente pero teniendo dos hijas cada minuto tranquilo se acompaña de una travesura. Quieres que sean más independientes pero enseguida te das cuenta que faltan años para eso. Son muchos los deseos de las mamás pero siempre están y permanecen a un paso de ser cumplidos. Ser mamá requiere tantos esfuerzos continuos y altruismo. Siempre o casi siempre ponemos nuestros deseos en un segundo lugar.

Yo personalmente quisiera tener un día para hacer todo lo que me da la gana cuando yo quiera y por el tiempo que desee. Permanecer más en cama, desayunar en la cama por ejemplo, cosas de lo mas sencillos. Pero que tenga todo el día para mí sola, sin tener que estar pendiente de los demás. Veinticuatro horas de libertad de los cargos o tareas domésticas, venticuatro horas para poder disfrutar del silencio, venticuatro horas para reconectar conmigo misma.

Actualmente la única actividad que me ayuda a relajarme es la lectura. Mucho se ha dicho ya sobre el poder de la lectura y lo que yo quiero destacar es la inmensa libertad que están en las páginas de los libros. Leyendo te puedes identificar con la heroína, vives cada aventura con ella y además ganas experiencias o hasta sabiduría. De todo se puede aprender, todo te puede ayudar a valorar lo que tienes.

Cuando hay mucho estrés un buen libro te puede transportar a un mundo mejor más tranquilo. ¡Les deseo un verano con muchas experiencias, buenas lecturas y mucha luz! ¡Que logramos mantenernos en nuestros columpios entre nuestras tantos papeles y que logramos disfrutar de la vida!

 

*Master en escritura creativa, amante de la literatura, teatro y música. Madre de dos hijas.

szabadosbanyaimelinda@gmail.com

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