Jasmina HARTIANA*
Si, un sentimiento de tristeza mezclado con coraje es lo se acomoda en mi pecho cuando escucho la canción de la cueva de Cazzu y es que por largo tiempo estuve siguiendo el escandalo que protagonizaron ella y Nodal. Incluso pueden hacerme un examen acerca de los detalles del enredo. En este mundo de redes que nos permite obsesionarnos con temas tengo la impresión de que hemos perdido el control. Bueno, como les decía la historia de traición acaparo mi mente y mi pantalla, hace poco me visito el tema de nuevo cuando una conocida subió en redes su propia experiencia de infidelidad con el galán en turno. Un chico que parecía ser un buen tipo de camino a la evolución. La verdad nada nueva, él la engallo con alguien del trabajo y rompieron. Casi siempre la historia es la misma, la misma que parece aburrida y cala hasta la boca del estómago. Yo misma he pasado por la similar situación y a lo lejos y aunque ya no sea la misma pareja el recuerdo me devuelve la ira.
Mi pregunta es; porqué lo hacen. Si, porque los hombres se comportan de forma tan imbécil. Una reconocida psicóloga dice que los varones en la actualidad desean a mujeres que ya no existen, mi cerebro piensa en mujeres sumisas que aguantaban de todo, calladitas y obedientes. Pues si tiene razón la terapeuta, esas mujeres ya no existen. Y no termina ahí, ella asegura que las mujeres queremos hombres que todavía no existen. Otra pregunta más, cuánto tiempo les va llevar a ellos evolucionar, porque esto se ha tornado tedioso. Una amiga bastante sabia explica que ellos lo hacen porque se aburren y otra no tanto que no somos una especie monógama. Algunos estudios sugieren que la perdida del hueso báculo en el pene humano nos señala como una especie monógama. Aunque estos estudios aún se encuentran en discusión.
También comprendo que es difícil ser hombre en esta época, es como estar en dos extremos; los super machos y los otros que no saben autodefinir su masculinidad. Pero eso no justifica sus acciones. Posiblemente se trata de una especie de valores olvidados, aunque dudo que en la escala de ellos alguna vez haya existido la palabra lealtad. Yo comprendo que las relaciones se terminan pero que poca empatía hacerlo rompiéndole el corazón a una persona que fue algo importante en tu vida. Hombres, por favor basta de tanta imbecilidad. Mujeres la vida sigue siendo incluso mas bella después de haber sobrevivido a un patán.
- Soy fotográfa y cuentista. Cuentos: Anabel, Miel con veneno, Imágenes que cuentan, Entretenimiento para Adultos, El Cerrajero, y la Chica del Tutu. jazminahartiana@hotmail.com