Compartir
  • Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo.

Si hablamos de disciplinas deportivas como el beisbol, están ¡ponchados! Si hablamos de futbol están ¡goleados! Si hablamos de academia están ¡reprobados!, pero si hablamos de política, ya hubieran renunciado ¡obvio! De haber tenido categoría, decoro o dignidad, desde luego, que nos referimos a la titularidad y sub-titularidad de la Secretaría Federal de Salud de la República Mexicana, que ha cometido tumbos tras tumbos, faltas tras faltas, “una tras otra” como diría aquel humorista fallecido “Paco Stanley”, porque dicho sector de Salud, nunca tuvo planes, protocolos, proyectos ni resultados a corto, mediano ni largo plazo, siempre diciendo… que la pandemia del Covid-19 “estaba domada”, siempre ocultando, omitiendo o falseando números, cifras, contagiados y heridos, siempre tratando de ofender la inteligencia de toda la ciudadanía, abusando de la tolerancia, paciencia y disciplina de ésta. Que aun con la incongruencia en la medida preventiva de “no ponerse cubrebocas porque no estaba comprobado científicamente que disminuyera el riesgo de contagio por Covid 19”, dicha sociedad mexicana desobedeció íntimamente, y no se puso y pone cubrebocas.
En tal sentido, las farmacias sin alcohol, sin gel, sin paracetamol, sin tanques de oxígeno, pero la pandemia y sus flamantes curvas, que más parecían rectas interminables al otro mundo ¡nunca llegaron a su fin! Médicos de todas las especialidades, y generales muertos y contagiados, empleados de todos los niveles de gobierno, así como sindicalizados perecieron, particulares de todos los sectores productivos e improductivos, caídos estrepitosamente, de la tercera edad, diabéticos e hipertensos, invariablemente fallecieron unos tan rápido que solo las “cenizas” se vieron. Fue impresionante el cinismo, la arrogancia y la pena ajena que ha producido la “Secretaría de Salud” y su “Subsecretaría”, asociados de la muerte, de la improvisación y adictos a la reacción tardía.
Así pues, transcurrió un año, si el año pasado del 2020, los hospitales “abarrotados” de pacientes por Covid-19. Peor, sin atender con medicamentos especiales a los niños que padecen cáncer, ¡caray! Sin entrañas, sin humanidad, sin sensibilidad, sin siquiera escuchar o ver la realidad desbordada en la cara, ¡obvio! Sin respetar nuestra Carta Magna, en su artículo 4º, cuarto párrafo que a la letra dice: “Toda Persona tiene derecho a la protección de la salud. La Ley definirá las bases y modalidades para el acceso a los servicios de salud y establecerá la concurrencia de la Federación y las entidades federativas en materia de salubridad general, conforme a lo que dispone la fracción XVI del artículo 73 de esta Constitución. La Ley definirá un sistema de salud para el bienestar, con el fin de garantizar la extensión progresiva, cuantitativa y cualitativa de los servicios de salud para la atención integral y gratuita de las personas que no cuenten con seguridad social”; y en su noveno párrafo dice: “En todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará y cumplirá con el principio del interés superior de la niñez, garantizando de manera plena sus derechos. Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral. Este principio deberá guiar el diseño, ejecución, seguimiento y evaluación de las políticas públicas dirigidas a la niñez”.
Ahora bien, construir una especie de “golpistas” en el que participan los niños que padecen cáncer, es verdaderamente de “pena ajena”, de verdad, pues, incluso en una entrevista se tuvo el atrevimiento “dañero” con todas sus letras, dirigido a lastimar a una niñez totalmente vulnerable, ubicándose como en El Lenguaje como discurso. Teoría de la Interpretación. Discurso y excedente de sentido (RICCEUR PAUL-2003) “Un mensaje es intencional; es pensado por alguien. El código es anónimo y no intencionado. En ese sentido es inconsciente, no en el sentido de que los estímulos e impulsos sean inconscientes de acuerdo a la metapsicología freudiana, sino en el sentido de un inconsciente estructural y cultural de carácter no libidinal”. Lo que, desde luego, nos debe llevar a reflexionar. 7-07-2021

 

Compartir