Compartir

Karla MARTINEZ DE AGUILAR

La historia de Julissa del Carmen Revuelta Sosa, Directora de la Delegación Oaxaca de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) es un recordatorio poderoso que los sueños profesionales no tienen barreras cuando uno las sabe afrontar con preparación, disciplina y un corazón dispuesto a servir.

Originaria de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, se ha formado en tecnología educativa y derecho, sin detenerse nunca: cursos, diplomados y lectura constante son parte de su sello personal. Hoy ocupa un puesto con alto impacto social en Oaxaca, donde la empatía y el humanismo se han convertido en la brújula de su trabajo.

Nuestra entrevistada llegó a este cargo en un tramo de su vida marcado por el compromiso con la comunidad y la convicción que el servicio público puede y debe ser humano. Nos habla con la experiencia de quien conoce los retos y los ha superado, y con la firmeza de quien ha construido su camino paso a paso. Es un testimonio de fuerza, de apoyo familiar y de la importancia que el aprendizaje constante deja.

Este encuentro busca dejar de testimonio cómo la profesionalización y la convicción de servir a la sociedad, pueden abrir las puertas a mejores oportunidades y a una vida plena al cumplir uno de los objetivos personales.

A través de cada respuesta, Julissa nos comparte sus vivencias, su filosofía, los desafíos desde su rol en la Secretaría de Relaciones Exteriores en Oaxaca y el mensaje que quiere dejar a quienes sueñan con seguir sus pasos.

Licenciada Julissa, ¿de dónde es originaria y cuál fue el camino profesional que la llevó a ocupar el cargo de Directora de la Delegación Oaxaca de la SRE?

Soy originaria de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. Mi incorporación a la administración pública federal se dio a partir de una invitación para colaborar en la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Para poder ocupar el cargo, fue necesario cumplir con un proceso de capacitación y evaluación, el cual incluyó la acreditación de un examen realizado en las oficinas centrales de la Cancillería, conforme a los lineamientos y disposiciones internas de la Secretaría.

Tras cumplir satisfactoriamente con estos requisitos, se me otorgó la responsabilidad de desempeñar el cargo, con el compromiso de servir a la ciudadanía desde la Delegación Oaxaca de la SRE.

 

¿Cómo fue llegar a este nuevo reto de liderar una secretaría tan importante en Oaxaca y trabajar de la mano con el gobierno estatal?

La verdad, fue una grata noticia, sobre todo porque tenemos un gobernador muy humano con el Ing. Salomón Jara Cruz. Aunque somos gobierno federal, el trato con el gobierno del estado ha sido siempre cordial, respetuoso y muy coordinado. Además, desde la llegada de nuestra Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, se ha impulsado un trato mucho más humano hacia el personal. Hubo sorpresa entre algunos colaboradores, pues soy apenas la segunda mujer en encabezar esta Secretaría en más de 25 años en el estado, pero con el trabajo diario hemos demostrado capacidad, preparación y compromiso.

¿Qué la motivó a dedicarse al servicio público?

El que siempre me ha llamado el ámbito social. Antes de ocupar el cargo que ahora asumo, trabajamos en el gobierno del licenciado Gabino Cué Monteagudo en el área administrativa, y ahí aprendimos muchísimo. Creo que todo es un camino: leer, capacitarse, tomar cursos constantemente. Mi currículum es amplio justamente por eso, porque siempre hay algo nuevo que aprender. Me gustan los retos y, cuando siento que puedo dar resultados, me preparo y voy con todo. Siempre he creído que las mujeres debemos demostrar nuestra capacidad y tenacidad.

¿Cómo ha sido esta experiencia como mujer en un puesto de liderazgo dentro del sector público?

Ha sido una experiencia muy enriquecedora y retadora. Como mujer en un puesto de liderazgo dentro del sector público, he aprendido a asumir responsabilidades con firmeza, preparación y sensibilidad social. Si bien implica enfrentar mayores exigencias y demostrar constantemente capacidad y profesionalismo, también representa una oportunidad para abrir camino a otras mujeres y contribuir a una administración más equitativa e incluyente.

Considero que el liderazgo femenino aporta una visión integral, cercana a la ciudadanía y orientada al trabajo colaborativo, siempre con el compromiso de servir con responsabilidad y vocación pública.

 México es un país muy querido en el mundo. ¿Cómo lo ha vivido desde su trabajo?

Es un universo completo. Aquí uno aprende cosas que no aparecen en los libros, especialmente en términos de humanismo. Siempre digo que somos, literalmente, el pasaporte de muchas familias. Ser el vínculo para un reencuentro después de años es muy emotivo. La tecnología acerca, pero no sustituye el abrazo, jamás lo hará. Me siento orgullosa de facilitar esos momentos y de ayudar a que las personas también conozcan el mundo.

¿Alguna historia de su tiempo en la Secretaría que lleve muy presente?

Todos los días hay una nueva historia: personas buscando ver a un familiar enfermo, conocer a sus nietos, reencontrarse con una hija, o intentando mejorar su situación laboral. Buscan una oportunidad, a veces un sueño. No puedo escoger una sola; todas dejan una lección y nos recuerdan la importancia de dar un trato humano.

¿Qué considera fundamental para impulsar más la participación femenina en cargos de alto nivel?

Prepararse, tener claro el objetivo y confiar en una misma. Podemos desarrollarnos sin depender de nadie. Mi esposo Emilio DeGyves Montero me apoyó mucho: yo estudié tecnología educativa y él me animó a estudiar derecho, lo que me abrió más puertas. Ese apoyo ha sido clave, un buen complemento que me impulsa a seguir creciendo.

¿Qué acciones considera indispensables en ese proceso?

La transparencia. Sabemos que algunos espacios pueden tentar a lucrar con la necesidad de otros. Nuestro presidente fue claro: ni moches ni cuotas. He seguido ese principio. Hay que hablar con la verdad, ser humanos y explicar bien los procesos. No sabemos qué historia hay detrás de cada persona que llega a tramitar su pasaporte.

Para el ciudadano común, ¿es fácil tramitar un pasaporte?

¡Claro! a veces solo existe desinformación. El pasaporte es una identificación válida para todos y una llave para conocer el mundo o resolver trámites importantes. Toda la información está publicada de manera oficial en la web oficial https://www.gob.mx/pasaporte/. Es de suma importancia dejar en claro que para este proceso se necesitan documentos básicos que los ciudadanos tienen.

¿Qué papel juegan las oficinas estatales de relaciones exteriores en la política internacional desde lo local?

Las oficinas estatales de la Secretaría de Relaciones Exteriores acercan la política exterior a la vida diaria de las personas. Desde lo local, permiten que la ciudadanía realice trámites fundamentales como el pasaporte y otros servicios de identidad, lo que facilita viajar, estudiar, trabajar o reunirse con familiares en el extranjero de manera legal y segura.

Estas oficinas hacen que la Cancillería esté presente en las comunidades, atienden de forma directa a la gente y ayudan a que las decisiones que se toman a nivel nacional tengan un impacto real en la vida cotidiana de las y los ciudadanos.

¿Cuáles son las tres influencias que la hayan marcado?

Mi esposo Emilio DeGyves Montero, que siempre impulsa mis proyectos. Mi hija Fátima, a quien quiero inspirar para que sepa que no hay imposibles. Y mis padres Julio Revuelta y Yolanda Sosa, que me han apoyado siempre; soy hija única y me siento muy arropada. También tengo amistades y compadres que han sido un gran respaldo.

¿Qué significa para usted estar al frente de la Secretaría? ¿Qué retos ve y cómo piensa enfrentarlos?

Aún hay muchos retos. Queremos agilizar los servicios, mejorar el espacio físico para las y los usuarios, y fortalecer la capacitación en temas de género y atención a la comunidad LGTBQ+; lo estamos haciendo, pero queremos llegar al 100%. También debemos mantenernos actualizados: cada día hay reformas o procesos nuevos y debemos explicarlos con claridad. Mi mayor reto es seguir preparándome.

¿Le falta algo para tener la sonrisa dibujada en el rostro?

No, estoy muy contenta. Vivo el presente, tengo una familia estable, padres y amigos que me quieren. Hay días complicados, pero todos los días me levanto con ganas de dar lo mejor recordando ese círculo que me apoya, me motiva y está para mí.

¿Qué mensaje daría a las jóvenes interesadas en diplomacia, política o servicio público?

Que se preparen, que estudien porque no hay imposibles si de verdad desean alcanzar un objetivo. Todas podemos llegar al espacio que queremos, siempre y cuando estemos preparadas. Tomemos la rienda nosotros mismos para caminar hacia nuestras metas porque como siempre digo: “las mujeres pueden, siempre podrán, con una adecuada preparación.

Compartir