- Por Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo.
Se han desatado no sé si los demonios, si las ambiciones o las aspiraciones en la política o los tres factores de unión, de desunión, de pasiones, conveniencias, diplomacias, política o hipocresía, que desde luego, todo es usual en esta viña del Señor. Seguiremos viendo… que se lían los principales cochecitos “corcholatas” por el partido en el poder para el siguiente sexenio, mismos que hasta ahorita han mostrado gran lealtad a la primer magistratura del país, de eso no cabe duda hasta hoy. De su capacidad, aciertos, tropiezos, desatinos, virtudes o defectos, creo que no hay mucho que hablar que no sepamos, ¡obvio! Están en su derecho de soñar y esperar que se alineen las estrellas a su favor, porque para ello existe el artículo 82 de la Carta Magna que dice: “Para ser Presidente se requiere:
I. Ser ciudadano mexicano por nacimiento, en pleno goce de sus derechos, hijo de padre o madre
mexicanos y haber residido en el país al menos durante veinte años. II. Tener 35 años cumplidos al tiempo de la elección;
III. Haber residido en el país durante todo el año anterior al día de la elección. La ausencia del país
hasta por treinta días, no interrumpe la residencia.
IV. No pertenecer al estado eclesiástico ni ser ministro de algún culto.
V. No estar en servicio activo, en caso de pertenecer al Ejército, seis meses antes del día de la
elección. VI. No ser Secretario o subsecretario de Estado, Fiscal General de la República, ni titular del poder
ejecutivo de alguna entidad federativa, a menos de que se separe de su puesto seis meses antes
del día de la elección; y
VII. No estar comprendido en alguna de las causas de incapacidad establecidas en el artículo 83. Falta que la que sea o el que sea designado al tocarle la rifa del tigre, en su momento, entre a la mecánica de la simulación si así lo deciden, por el bienestar para México, y tendrá que esforzarse bastante de cara hacia el futuro del país, pero ante la primer magistratura, será muy difícil que lo logre, porque él si los conoce más que nosotros, para él son ¡cartas abiertas!
Ahora bien, en lo que se refiere a nuestro Estado, ¡cuidado!, porque en política no hay nada escrito, y lo mismo puede ganar el partido en el poder nacional, que por ahí le dan una sorpresa, aunque esta se ve muy complicada y compleja, porque el tricolor sigue empeñado en pensar que seguimos “amarrando a los perros con salchichas sin comérselas”, como hace más de sesenta o setenta años, simplemente no abre la puerta, toque quien toque, ni por casualidad abren la puerta. En cuanto a los morenos, se están diciendo y haciendo hasta señas “feas” y dicen los que saben de política, que las señas, gestos, palabras, lo dicho y lo no dicho, tienen más significado que lo dicho, aunque también dicen que la forma es fondo, ¡bueno! Eso se decía…, pero también para algunos que saben de política es un juego o el arte de hacer amarres, presiones, virtudes muchas, “errores pocos”, tener buenas fortalezas espirituales, apoyo de las “grandes ligas”, hasta saber leer las mentes o que confluya todo para ser la gobernadora, el gobernador, o viceversa, por ello, es importante el lenguaje, para lo cual recordamos el Lenguaje, Sociedad y Cognición, Capit. 1. Acerca de la capacidad cognitiva (Chomsky Noam-2016): “La facultad del lenguaje es un elemento particularmente interesante de la capacidad cognoscitiva. Podríamos investigar su naturaleza (específicamente, el estudio de la G.U.), su relación con otros dominios y su unicidad”. 23-12-2021







