- Por Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo.
¡Híjole!, señor Dr. Santiago Nieto Castillo, titular de la UIF., sabemos que posee usted muchos talentos, muchas virtudes, muchos principios, valores y sabemos de su lealtad a la institucionalidad, es un “gallo”, pues, ello genera las razones por las que se encuentre, permaneciendo en la titularidad de inteligencia financiera federal. Así también, sabemos que tiene mucha fe y esperanza en un México próspero y exitoso, por una parte; y por otra parte, sabemos también que hay muchísima gente muy trabajadora, muy responsable, muy sacrificada, muy decente en nuestro país, ¡de verdad, lo sabemos, en verdad!, pero no estaría mal que hurgará como “pateando un bote por la calle”, por algunos lares, según sea el caso que pudieran aparecer en el Sistema de Administración Tributaria para ver qué se encuentra, no sabemos o no nos imaginamos como sea su alcance, como esté su facultad. Lo que sí se sabe es que es de las confianzas de la primera magistratura del país, que en sus manos se encuentra la sanidad de muchas instituciones públicas o privadas no sabemos de qué tamaño, de que dimensión la ¡verdad, verdad!, porque que probablemente ahí la “prosperidad”, porque también entre otras cosas puede estar en sus facultades lo que estipula la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 28 que dice en su primer párrafo: “En los Estados Unidos Mexicanos quedan prohibidos los monopolios, las prácticas monopólicas, los estancos, las condonaciones de impuestos y las exenciones de impuestos en los términos y condiciones que fijan las leyes. El mismo tratamiento se dará a las prohibiciones a título de protección a la industria.”
Ello, a sabiendas que la primera magistratura lo siente, lo considera productivo, funcional, eficaz y eficiente, lo que no ponemos en tela de juicio. Al contrario, es quien puede tomar las riendas de la inteligencia para con quien amerite aplicarle la ley, viéndolo como dice su unidad con inteligencia, con toda su metodología, con todas sus herramientas, rústicas o de avanzada y tecnológicas, con autonomía, con procesos serios y formales, considerando la interpretación del gran filósofo (Lukács, György-1923), en Historia de la Conciencia de clase. La cosificación y la conciencia de clase del proletariado, en la que rememora a Max Weber, al decir: “La empresa capitalista moderna se basa interiormente en el cálculo, ante todo. Para existir, ella necesita una justicia y una administración cuyo funcionamiento pueda también, al menos en principio, ser cálculo racionalmente según reglas generales sólidas, como se calcula el trabajo previsible efectuado por una maquina”
15-09-2021







