CPCCyAG Odilón González Ruiz
Presidente del Colegio de Profesionales de la Contaduría de Oaxaca, A.C.
Les escribo estas líneas con el corazón en la mano. Llegar a 2026 y mirar atrás nos pone frente a un número que, de entrada, impresiona: 35 años. Para el Colegio de Profesionales de la Contaduría de Oaxaca, A.C., no se trata solo de una cifra en el calendario, sino de la suma de esfuerzos, de reuniones interminables y de la convicción de cientos de colegas que creyeron que podíamos hacer las cosas mejor.

Todo arrancó en 1991, no había grandes presupuestos ni tecnologías de punta, en su lugar había mucha voluntad. Un grupo de contadoras y contadores oaxaqueños decidió que la profesión merecía un espacio propio, en donde tuviéramos la oportunidad de profesionalizar la Contaduría Pública. En aquel entonces, no se sabía a dónde nos llevaría ese camino, solo se tenía la certeza de sembrar algo que durara. Y vaya que ha durado.
Si algo nos ha mantenido en pie es la profesionalización, hemos visto pasar generaciones, para nosotros, la capacitación nunca fue un trámite para cumplir con un requisito; se volvió nuestra fuerza, traer diplomados, organizar foros o abrir las puertas a congresos nacionales fue nuestra manera de decirle a Oaxaca: “aquí estamos, aquí hay excelencia”. Queríamos que un contador formado en nuestra tierra pudiera competir y dialogar de igual a igual con cualquier colega del país.

No puedo hablar de esta historia sin mencionar a las mujeres. Ellas no solo estuvieron presentes; fueron esenciales. Desde las socias fundadoras que pusieron la primera piedra, hasta las lideresas que hoy dirigen despachos y organizaciones, han demostrado que la integridad y la capacidad técnica no entienden de género, pero las fortalece y las forma. Su empuje transformó al Colegio. Fue una evolución natural, pero necesaria, que nos hizo más fuertes y justos.
Claro que no hemos estado solos. A lo largo de estas tres décadas y media, aprendimos a tender puentes. Nos sentamos con la Dirección General de Profesiones, con las universidades locales y con el gobierno. No fue siempre fácil, pero logramos que la voz del contador se escuchara donde se toman las decisiones fiscales y financieras. Eso nos da autoridad, pero también responsabilidad.
Mirando hacia el futuro, somos conscientes de los retos. La inteligencia artificial, la digitalización de los impuestos, las nuevas normas… a veces el cambio vertiginoso asusta. Pero este aniversario no es para quedarnos en el pasado, sino para confirmar que tenemos la solvencia para enfrentar los cambios que se presenten, por muy innovadores que sean. En el Colegio seguimos comprometidos a que ningún socio se quede atrás ante la tecnología y los cambios que se nos presenten.

Quiero agradecer, de verdad, a cada socio que ha puesto su granito de arena en estos 35 años. Ustedes son el Colegio, y a los jóvenes que apenas inician: esta es su casa, tienen una comunidad que los respalda y estar con nosotros será su mejor decisión.
Tres décadas y media no son el final. Son la prueba de que vamos por buen camino. Lo mejor de nuestra historia, estoy seguro, lo vamos a escribir entre todos a partir de hoy.
INTEGRACIÓN PARA EL DESARROLLO PROFESIONAL.









